Si te estás preguntando qué significa acné vulgar, pues no te vayas en breve sabras todo sobre ella.

¿Qué es el acné vulgar o vulgaris?

La palabra vulgaris viene del latín y se refiere a que es el más común de encontrar. No se conocen las causas específicas que ocasionan el acné vulgaris. Así que, en líneas generales, es un desorden cutáneo que aparece por factores múltiples.

granitos rojos

Fuente de imagen: http://arte.tv/tmmb

lesiones de acné vulgar
Este tipo de acné afecta a una significativa parte de los adolescentes. La gravedad del caso depende de cada persona y tiende a incidir más en los varones que en las mujeres.

Los hombres empiezan a sufrir el acné vulgar a partir de los 16 años hasta los 19. Mientras tanto, en las mujeres tiene un inicio más temprano. La proliferación de acné en las niñas tiene lugar entre los 14 años hasta los 17.

Esta diferencia se debe, desde luego, al hecho de que la pubertad les llega antes que a los varones. A veces se prolonga hasta los 25, pero casi siempre desaparece en la adultez, cuando las hormonas se estabilizan. Esto no quiere decir que el acné vulgar en adultos sea inexistente, sino que se da con menos frecuencia.

Se pueden mencionar cinco aspectos que influyen en la producción de acné vulgar:

  • Aumento en la secreción sebácea,
  • Obstrucción de los folículos,
  • Inflamación, hormonas y proliferación microbiana.

edad
Entre los factores externos se encuentran los cosméticos, fármacos y la suciedad en la piel. Asimismo, resalta la genética. Si tus padres sufrieron brotes de acné vulgar, hay bastantes posibilidades de que tú también tengas la misma tendencia.

Inclusive el estrés puede llegar a acentuar los granos. Cuando estás muy estresado, se genera un aumento de los ácidos grasos libres y las lesiones suelen empeorar. En estos casos, tanto las glándulas sebáceas como las sudoríparas se activan y empiezan a generar mucho sebo y mucho sudor.

Tal vez el exceso de acné vulgar se deba a que tienes muchas preocupaciones acumuladas. ¡Relájate!

Quizás has notado que cuando maquillas los granitos para disimularlos es algo temporal. Es decir, cada vez que haces eso te das cuenta que salen más y más. Puede que no estés usando los productos adecuados. Así que cuida que al maquillar el acné vulgar uses artículos especiales para tu piel. Además, aquellos a base de aceites naturales o sintéticos son muy propensos a provocarte más brotes. Los especialistas recomiendan usar cosméticos en polvo. Y nunca olvides lavar tu rostro con agua fresca después de desmaquillarte.

¡Procura que tu cara quede bien limpia!

Signos y síntomas del acné vulgar

El acné vulgar tiene todo tipo de presentaciones. Básicamente se divide en dos: lesiones inflamatorias, y lesiones no inflamatorias.

Todas estas lesiones pueden convivir al mismo tiempo en tu cara. Lo que quiere decir que mientras tu nariz se parece más a una fresa que a una nariz común y corriente (por los puntos negros, también llamados espinillas) tus cachetes están llenos de pequeñas marcas moradas.

Las lesiones no inflamatorias en el acné vulgar son los comedones.

lesiones no inflamatorias

Lesiones no inflamatorias

Se conforman por comedones cerrados, o sea, puntos blancos y comedones abiertos, o puntos negros.

El sebo queda expuesto al aire cuando los puntos blancos se abren lo que les brinda una apariencia negruzca. Cuando los comedones se infectan o se inflaman, el cuadro empeora. Una vez que esos casos se complican, ya no se habla de acné leve, sino que pasa a ser moderado o severo.

Un ejemplo de esto son los puntos negros, que, si los aprietas, expulsan una masa pastosa de un color blanco amarillento que corresponde al sebo acumulado. No necesitas comprobarlo tú mismo, podrías provocar que se conviertan en pápula. Lo mejor que puedes hacer es evitar tocarte demasiado las lesiones porque solo obtendrás complicaciones del acné vulgar. Además, terminarás desarrollando cicatrices innecesarias que tardarán mucho tiempo en desaparecer.

Las lesiones inflamatorias en el acné vulgar son aquellas que producen un leve enrojecimiento y sobresalen de la piel.

lesiones inflamatorias

Lesiones inflamatorias

En esta categoría están las pápulas, que duelen si las tocas. Surgen cuando un comedón se irrita. Por otro lado, están las pústulas, que a diferencia de las pápulas sí contienen pus en el centro. Tan pronto hay presencia de pápulas y pústulas, se empieza a hablar de acné vulgar moderado. Claro, depende de la cantidad de lesiones inflamatorias que exista.

Si son muy pocas, sigue siendo acné leve. Luego están los nódulos y los quistes, son más severos y pueden dejar cicatrices profundas.

Complicaciones del acné vulgar

Cuando hablamos de lesiones residuales nos referimos a esas marcas que han quedado una vez que el acné vulgar ha desaparecido. Se llaman cicatrices, esos pequeños cráteres que aparecen una vez que los nódulos han secado.

Generalmente surgen como resultado de una manipulación de las lesiones inflamatorias. También están las manchas hiperpigmentadas. Son unas marcas moradas que varían en intensidad y tamaño que quedan cuando desaparece la lesión inflamatoria. Casi siempre se borran al cabo de unos meses.

El acné vulgar también tiene serias consecuencias psicológicas. Como afecta en la pubertad, un periodo de transición donde los jóvenes son especialmente susceptibles a las ideas de los demás, el tema del acné vulgar es muy delicado. En ocasiones, cuando los adolescentes sufren de brotes de acné vulgar, se avergüenzan y sufren una baja de autoestima. Por otro lado, el resto de su círculo social puede llegar a rechazarlo únicamente por tener acné. Todo esto puede terminar en un cuadro depresivo que lamentablemente solo agravará la situación.

¿Dónde se genera el acné vulgar?

El acné vulgar surge especialmente en aquellas zonas donde hay más glándulas sebáceas. La nariz, por ejemplo, es un foco de puntos negros porque hay mucho aceite natural en esta área.

acné vulgar en la espalda

La grasa, al mezclarse con la suciedad de la piel, es capaz de crear las condiciones para que proliferen las bacterias y, por ende, el acné vulgar. Otros lugares propensos a la aparición de imperfecciones son el pecho, la espalda y la zona T del rostro. Es decir, frente, barbilla y como mencionamos anteriormente, la nariz.

Las glándulas sebáceas están distribuidas por todo el cuerpo, aunque son más frecuentes en el cuero cabelludo y la cara. Tienen como función proteger y lubricar la piel mediante la secreción de una sustancia grasosa llamada sebo.

Cuando las toxinas acumuladas en el organismo no pueden ser eliminadas por el hígado y los riñones, la piel toma protagonismo. A través del sudor, se desechan toda clase de productos tóxicos. Este proceso, clave para entender enfermedades cutáneas como el acné vulgar, termina por afectar la salud de la piel.

En estos casos, la piel también puede intoxicarse internamente por una dieta basada principalmente en elementos cárnicos o por culpa del estreñimiento. Entre otras cosas, la piel se sobresatura y no le queda otra que reaccionar manifestando distintas patologías.

En la superficie cutánea, hay una bacteria muy común denominada Propionibacterium acnés. Esta bacteria induce el acné vulgar cuando las células muertas tapan los poros y el sebo es excesivo. Una vez que los productos de desecho de la bacteria irritan las glándulas sebáceas, provoca una inflamación.

propionibacterium acnés

Propionibacterium acnés

La producción del sebo también es regulada por las hormonas masculinas. Estas hormonas, también conocidas como andrógenos, incrementan el flujo sebáceo y están presentes tanto en hombres como en mujeres. Se generan en los testículos y en los ovarios, pero en menor medida. Actúan, más que todo, en la pubertad porque es cuando las hormonas del organismo se están regulando.

Las hormonas también se disparan en la segunda mitad del ciclo menstrual. Esta fase del ciclo se denomina fase lútea, ocurre justo después del día de ovulación. En este momento es cuando tienen lugar todos los síntomas premenstruales. Se hinchan los senos y están hipersensibles, y, además, brotes de acné. Puede que hayas notado que cuando la regla se acerca, aparecen más granos, justo cuando el ciclo va a volver a comenzar. Todo esto sucede por obra endocrina y es completamente normal, aunque puede prevenirse de diversas maneras.

¿El acné vulgar tiene cura?

Existe un largo debate sobre si el acné vulgar se cura o no. La verdad es que no existe un remedio 100% efectivo y definitivo, sea casero o un fármaco. Pero si se puede tratar.

También deberías estar atento por si algún medicamento que consumes está acentuando los brotes. Algunos anticonceptivos pueden eliminar el acné y otros tienden a producirlo. De esta forma, los antibióticos también pueden ser contraproducentes en la lucha contra el acné vulgar.

Cada caso tiene sus propias condiciones particulares que acentúan la producción de acné vulgar. Incluso, puede que lo que le sirva a una persona sea completamente inútil para ti. Desde luego, una vez que el acné ha disminuido, es realmente importante continuar con la receta. Si detienes el tratamiento una vez que han desparecido los granos, no conseguirás un resultado a largo plazo. Sino que, por el contrario, reincidirán los brotes. También debes recodar que una piel acneica es propensa a sufrir nuevamente los brotes de acné. Si ese es el caso, tienes que poner mucho más esmero en cuidar tu piel.

Hay que considerar que muchos tratamientos para curar el acné vulgar en un inicio producen más granos. Otros, en cambio, tardan unos dos meses en surtir efecto. La curación del acné vulgar es un proceso lento que necesita la mejoría de muchos factores para eliminarse por completo.

Así que lo más importante es cultivar la paciencia. ¡Poco a poco!

Ahora bien, si pasado un lapso de tiempo no notas ningún tipo de cambio, es necesario que acudas a un especialista.

Recuerda que muchos de estos medicamentos son fotosensibles. Así que, una vez hayas encontrado el tratamiento ideal, no te expongas demasiado tiempo al sol. Podría generarte manchas y en algunos casos, quemaduras.

¿El acné vulgar es contagioso?

A pesar de lo que la gente cree, el acné vulgar no es una enfermedad contagiosa. No te preocupes, si compartes el polvo con tu mejor amiga no vas a empezar a tener un montón de granos de un día para otro.

Como te explicamos anteriormente, el acné vulgar surge cuando se acumula el sebo, la suciedad y se obstruye el folículo.

No olvides que todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos experimentado el acné vulgar, a mayor o en menor medida. Es una enfermedad que puede ser incómoda, pero al final todos tenemos imperfecciones faciales. Y ni siquiera los famosos están exentos de sufrir estos tipos de problemas.

Mantén una buena higiene y recuerda estar pendiente de lo que te ocasiona brotes.

Videos de acné vulgar

En el siguiente video se vera como es la forma correcta de extraer las espinillas, un proceso delicado, que dejara ciertas marcas rojas.

Recomendaciones para el acné vulgar

Para las mujeres:

El maquillaje puede ser contraproducente si estás intentando eliminar el acné vulgar. Los cosméticos a base de aceite podrían empeorar los brotes.

Haz una prueba, deja de usar maquillaje por una semana. Tal vez al principio te asuste la cara de zombi de las mañanas, pero poco a poco te darás cuenta que al natural sigue estando la belleza. Además, es muy posible que se reduzca la cantidad de granitos que tienes. ¿A que no habías pensado en esta opción?

Para los hombres:

Al momento de afeitarte una zona donde tengas granos debes idear un sistema que evite malograr las lesiones.

Una buena técnica puede ser la suavidad y rasurar siempre en la misma dirección en la que sale el vello. Hazlo solo cuando sea necesario. Emplea productos que faciliten el afeitado tales como espumas o jabones y enjuaga con abundante agua tibia.

No utilizar la afeitadora eléctrica pues podría reventar las lesiones y dejar cicatrices.

Para todos

Lavarse la cara dos veces al día, tan pronto te levantes y antes de acostarte. Usa un jabón para el acné vulgaris que sea neutro o suave, especial para el área del rostro. Dove, Cetaphil y Neutrogena son marcas que se esmeran en el cuidado de la piel.

Los jabones aromatizantes, por otro lado, pueden dejarte la piel demasiado áspera. Procura usar tus dedos, las esponjas irritan los granos. Cuando te seques la cara, sé cuidadoso. Ten en cuenta que si estrujas el paño fuertemente puedes romper las lesiones y luego podrían quedarte cicatrices. Asimismo, exfolia tu piel una vez a la semana con azúcar.

En la ducha

Si haces ejercicio, debes darte una buena ducha al terminar para así remover el sudor de la piel. Recuerda enjuagar bien para que no te quede jabón en el cuerpo. Si te lavas el cabello, recógelo una vez que hayas aplicado todos los productos. De esta forma podrás lavar tu espalda para que no queden restos de champú o acondicionador que más tarde obstruirán los poros. Asimismo, la grasa del cabello podría fomentar la aparición de acné vulgar.

Si tienes el cabello muy grasoso, deberías lavarlo a diario. También es bueno que te peines hacia atrás, de esta forma la grasa no hará contacto con tu cara.

¿El ácido retinoico sirve para el acné vulgar?

Dieta para el acné vulgar

Algunos estudios aseguran que la dieta no tiene nada que ver con el acné vulgar. No obstante, es importante tener en cuenta que, si una buena salud depende de una dieta balanceada, de algún modo debe repercutir en el bienestar de nuestro órgano más extenso: la piel.

Además, cuando la comida que ingieres no es nutritiva, tu salud comienza a decaer. Se debilitan las uñas, el cabello se cae y te sientes más fatigado. Hasta la textura de tu piel puede verse afectada. Hay muchas consecuencias a partir de una mala alimentación.

Lo que sí es seguro que los regímenes alimenticios con altos niveles grasos influyen en la producción de sebo.

Una dieta hipocalórica podría resolver el problema de demasiado aceite natural en la piel. Las frutas ricas en vitamina A son buenas para regular el exceso de sebo, también las hortalizas, los cereales integrales, alimentos crudos y ricos en zinc.

Se ha demostrado que cuando una persona tiene bajos niveles de zinc, es más propensa a desarrollar acné. El zinc es un elemento antibacteriano y antioxidante que será de mucha utilidad. Además, contribuye a mantener los niveles hormonales equilibrados.

Claro, no todas las grasas le hacen mal al organismo. Frutos secos como las nueces, almendras y avellanas, deben consumirse al natural sin ningún tipo de aditivos. Los pescados grasos, fuente de omega 3 y omega 6, diluyen el sebo y hacen que los poros se tapen lo menos posible. Asimismo, debes evitar una serie de productos. En este sentido se encuentran los lácteos y los carbohidratos simples como los dulces y las harinas procesadas.

El ajo, por su parte, tiene propiedades como alicina que reduce las inflamaciones y mata bacterias y virus. Hay quien recomienda comer al menos dos dientes de ajo al día. Si no quieres andar por la calle con el aliento oliendo a ajo, será mejor que te comas solo uno antes de dormir.

Al momento de establecer un régimen alimenticio, no sean tan estricto. Cuando nos prohibimos algo, suelen dar más ganas de comerlo. Lo mejor que puedes hacer en estos casos es estudiar las consecuencias que determinado producto puede ocasionar en tu salud. Por ejemplo, las azúcares refinadas no le aportan ningún beneficio nutritivo a tu cuerpo.

La idea no es que las elimines por completo, no debes reprimirte si no es necesario, pero sí puedes regular la cantidad de veces por semana que comes dulces. Piensa en sustituir esos antojos con fruta y recuerda que lo importante es estar sano.

Cremas para el acné vulgar

Desparece un grano y aparecen dos más. ¿Te suena? Lo que pasa es que a veces no basta con un único tratamiento para el acné vulgar. En otras palabras, todo debe usarse simultáneamente. O sea que es preciso combinar la alimentación, con los medicamentos orales o tópicos, bien sean fármacos o remedios caseros. Además, es importante el cuidado de tu piel.

Es conveniente dejar en claro que los resultados no son instantáneos. En la primera consulta con el dermatólogo se establecerá el método a usarse y con el tiempo notarás los cambios. Todo depende de la gravedad del caso. Generalmente se elige un tratamiento a partir de tres condiciones:

Primero se identifica la lesión que predomina y la gravedad. Si en tu caso, por ejemplo, hay una marcada presencia de comedones, se puede categorizar como leve. Para los que sufren de acné vulgar leve, se le recetan tratamientos tópicos, en geles o cremas.

Segundo, si en cambio, abundan los nódulos, pues puede que se esté tratando de un acné severo. En estos casos se suelen combinar los tópicos con fármacos como antibióticos.

Por último, se toma en cuenta el nivel del impacto psicológico.

Las cremas para el acné vulgar que consigas en el mercado te ayudarán si tienen componentes como peróxido de benzoilo, que actúa contra la bacteria que produce acné, zinc, azufre y ácido salicílico. Se encargan de secar la grasa y promueven el desprendimiento de la piel. Lo mejor es aplicarlas en la zona afectada, notarás que la inflamación disminuye y que se pela un poco. ¡Es señal de que está funcionando!

Los derivados de la vitamina A como los retinoides varían en eficacia y en presentación, aunque algunos compuestos como la isotretinoína pueden acarrear serias consecuencias a corto y largo plazo. Sin embargo, no deben ser auto medicados nunca. Si tu dermatólogo no lo sugiere, no debes usarlo.